domingo, 7 de abril de 2013

Los Ángeles

Tercera escala del tour USA 2012.

Luego de mi pasada por San Francisco llegué a Los Ángeles adonde me encontraría con mis amigas, en el mismo aeropuerto, para pasar un día en la ciudad y después empezar nuestro recorrido por los grandes parques naturales del oeste americano.
Después de reunirnos, sin problemas por suerte a pesar de llegar a terminales distintas, fuimos hasta la agencia Alamo en la que habíamos reservado un auto.
Primera advertencia: imprescindible alquilar auto en LA porque la ciudad es enorme, los lugares visitables están muy distantes unos de otros y a todos lados se va por autopista. Como en las películas. 
Lo primero que nos pasó fue que la única conductora entre nosotras cuatro (mi inefable amiga Marisú) no se siente muy cómoda manejando autos ajenos y tampoco le gustan los autos grandes. El auto era ajeno, obviamente, y sólo tenían disponibles autos un poquito más grandes que su 207. Pasamos como 40 minutos arrastrando las valijas por el estacionamiento sin decidirnos por ninguno mientras gente mucho más expeditiva que nosotras se iba llevando los autos de a poco. Al final no tuvo más remedio que decidir y eligió un Nissan lindísimo.
Lo segundo que nos pasó es que el auto, también obviamente, era automático y si bien mi amiga sabe manejarlos, había perdido la costumbre. Así que tuvimos que pedirle asistencia al chico del estacionamiento (que afortunadamente y obviamente -una vez más- era latino) que se rió bastante con nuestras caras de susto.
Esta foto no es mía pero muestra la realidad.
Tercera situación: el tránsito de LA. No es para indecisos. Se respetan las normas de tránsito pero se va rápido, la mayoría conoce el camino así que no duda para donde ir (como uno) y se puede (se debe) doblar a la izquierda casi en cualquier momento! Eso no lo llegamos a entender nunca muy bien pero aún con el semáforo en rojo se puede girar a la izquierda, si no viene nadie del otro lado, creo. En fin. Salimos del aeropuerto y gracias al GPS llegamos al hostel que teníamos reservado en North Beach sin mayores inconvenientes.
Segunda advertencia. Imprescindible el GPS, tanto para ciudades como LA como para la ruta porque si bien todos los caminos están muy bien señalizados, a uno que no conoce le resulta muy difícil enganchar la ruta correcta y si te pasás estás perdido. Otra cuestión es que hay que confiar en el GPS, tratamos de desafiarlo un par de veces pero sólo conseguimos perder tiempo. 

Dejamos las valijas y salimos enseguida porque íbamos a pasar apenas 24hs en LA así que no había tiempo que perder. Para empezar fuimos al downtown para conocerlo pero sobre todo para ver un edificio de Frank Ghery onda Guggenheim: el Walt Disney Concert Hall, hogar de la Filarmónica de Los Angeles. Llegamos, pero fue imposible estacionar ni frente al edificio ni en los alrededores. Los lugares con parquímetro estaban cubiertos y los estacionamientos eran prohibitivos así que dimos vueltas, un poco a lo tonto sacando fotos desde la ventana y decidimos irnos a otro lugar más tranquilo.
Walt Disney Concert Hall

 

Un poco del downtown
Lo lamentamos un poco pero no demasiado porque igual todo lo que veíamos nos hacía sentir como parte de una película o una serie y eso ya era entretenido en sí mismo.
La siguiente parada fue el famoso Rodeo Drive con sus tiendas de lujo y el recuerdo de Julia Roberts y Richard Ghere en Mujer Bonita. Muy linda zona. Dimos una vuelta y nos engañamos diciendo que no habíamos podido comprar en Chanel o Louis Vuiton porque estaban cerrando.




Con Pilar y Nadia
Pero, como decía Discepolo, en el mundo conviven la biblia y el calefón, antes de ir a Rodeo Drive paramos en el camino a comer pollo frito en un Kentucky Fried Chicken. Riquísimo!

De ahí a Hollywood Boulevard para completar nuestra visita express y como si estuviéramos en un micro turístico de esos que evito cada vez que viajo.
Otra vez nos sentimos como un film. No bien bajamos del auto nos encontramos con un partido de football colegial con porristas y hasta banda musical, y después paseamos por el Paseo de la fama y el Chinese Theatre, donde están las huellas de manos y pies de los actores más célebres. En el camino nos cruzamos con Elvis, Jack Sparrow y Marilyn, entre otros.
Football americano escolar
 


A la mañana siguiente aprovechamos que habíamos elegido un hotel sobre la playa y disfrutamos una bella mañana caminando por Venice Beach y Santa Mónica.

La vista desde el hostel
El lateral del Venice Cotel

Baywatch!
El muelle de Santa Mónica
El grupete completo: Nadia, Pilar, Marisú y yo

Antes de irnos nos acercamos lo más que pudimos al famoso cartel de Hollywood, aunque más no fuera para sacar una foto.

Como verán no conocí casi nada más que los máximos hitos turísticos. Me gustaría volver para pasar un par de días en la playa y recorrer la ciudad un poco más, especialmente las zonas más residenciales menos conocidas, sin tanto apuro.


+ info
Alojamiento
Venice Cotel. Muy bueno y económico. Excelente ubicación en pleno Venice Beach y con vista a la playa. Habitaciones simples y cómodas, cocina totalmente equipada a disposición del huésped, salas comunes y bar. Al lado hay un estacionamiento.
Estacionamiento
En la calle con parquímetro U$S 2 por hora.
En un estacionamiento cuesta U$S 15 por la noche completa hasta las 11 de la mañana.
No conviene estacionar mal. Hay patrullas dando vueltas todo el tiempo y las multas son muy altas. Para eso hay que leer con cuidado los carteles y, si no los entienden como nos pasó a nosotras, es preferible preguntarle a alguien antes que arriesgarse a una infracción.
Gasolina
El precio varía según la marca pero más o menos está alrededor de U$S 4,70 x galón (unos 4 litros)


Próxima parada: el Gran Cañón


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