domingo, 23 de agosto de 2009

Rincones deliciosos: Chocolatería San Ginés, Madrid

En Madrid hay un pasadizo, muy cerca de la Puerta del Sol, que alberga uno de los lugares más deliciosos de la ciudad, literalmente hablando, la Chocolatería San Ginés. Un imperdible de Madrid.

Fue fundada en 1894 y desde entonces sirve el más rico chocolate con churros. Está abierta toda la noche y es centro de reunión para amantes del chocolate y también para noctámbulos. Siempre hay cola y como el lugar es bastante pequeño, las mesas invaden el pasaje.

El chocolate es tan espeso que la cuchara casi no se desliza en él y los churros, que sinceramente no probé porque ya era demasiado, los frien en largos espirales que luego cortan en porciones.

El lugar es encantador pero está siempre lleno y hay una actividad frenética de mosos y comensales. No lo recomiendo para pasar un rato tranquilo conversando, las mesas son pequeñas y el ruido muy alto.
Una taza de chocolate con cuatro churros cuesta unos 3 euros. Nada caro.

sábado, 15 de agosto de 2009

Concepción y Chiloe

Hace varios años, cuando todavía estaba en la Facultad de Arquitectura, asistí a una conferencia de Edward Rojas, un arquitecto radicado desde hace treinta años en Chiloe que se ha dedicado a valorizar y recuperar la cultura arquitectónica del archipiélago. Rojas nos mostró la fascinante geografía de la isla y la maravillosa arquitectura en madera que la distingue al punto de que las célebres iglesias fueron declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO. Ese día supe que tenía que conocer Chiloe.
Hace dos años asistí aun seminario de arquitectura que se desarrolló en Concepción y Chiloe y, por fin, pude conocerlo.


Mi viaje comenzó por Concepción adonde llegué luego de una noche en bus desde Santiago, el viaje dura unas seis horas (U$S 15/20).
Concepción está en la región centro-sur de Chile y es la capital de la región del Bío-Bío. Hoy es una ciudad importante dentro del país, aunque su conformación no lo demuestre porque es de escala mediana, sin grandes atractivos arquitectónicos. De todos modos, es una ciudad muy agradable para caminar tanto por el centro como por los sectores más residenciales y por la orilla del río.


En Concepción hay dos universidades muy importantes, la Universidad del Bío-Bío y la Universidad de Concepción cuyo campus merece ser visitado. Está inspirado en los campus de las universidades norteamericanas y tiene hermosos espacios verdes, abiertos al público en general. Además, en la Pinacoteca está el mural Presencia de América Latina, de Jorge González Camarena, una conmovedora obra.


Otro de los lugares que me atrajo es el nuevo Centro Cívico, obra de los arquitectos Smiljan Radic Clarke, Eduardo Castillo Ramírez, y Ricardo Serpell Carriquiry, que recuperó la Antigua Estación Central de la Ciudad. Esta obra es parte del Plan de Recuperación de la Ribera Norte del Biobío, aún en marcha, del que ya se construyeron una estación de buses, el Biotren y un paseo costanero.
La Antigua Estación Central es un edificio muy interesante, construido en 1941 por el arquitecto Luis Herrero, conformado por un volumen horizontal equilibrado por la torre reloj, hoy pintada de un vibrante color rojo. En el interior tiene murales de Gregorio De La Fuente.


Luego de cuatro días en Concepción partimos hacia Chiloe. Nosotros fuimos en un charter pero hay buses entre Santiago y Castro, la capital provincial. El viaje dura 17 horas (U$S 50), también se puede llegar en avión. En nuestro recorrido nos detuvimos en Temuco para almorzar en el mercado. Luego continuamos hasta la Isla Grande adonde se llega, obviamente, después de cruzar el Canal del Chacao en transbordador, en un viaje de 25 minutos.
El archipiélago de Chiloe está formado por 40 islas, 35 de ellas habitadas, de las cuales la más importante es la Isla Grande. Tiene paisajes muy atractivos y una fabulosa arquitectura en madera y las casas sobre palafitos que la distinguen.


Llegamos a Castro de noche y lo único que pudimos ver en el camino al hotel fueron las callecitas empinadas que pudimos disfrutar a la mañana siguiente junto con la maravillosa vista al mar interior. Esta ciudad, quizás por ser la capital y la más activa de la isla, ha sufrido muchas modificaciones pero tiene un encanto muy particular.


Como principal ejemplo de la arquitectura vernácula está la Iglesia San Francisco de Castro que tiene su origen en una capilla construida en el siglo XVIII por los jesuitas que se incendió en 1857 y fue reemplazada por otro templo que también se incendió en 1902. El actual edificio, completamente construido en madera y chapa, comenzó a edificarse en 1910.


Otro de los atractivos de Castro es el Mercado que se encuentra sobre la costanera, donde pueden conseguirse productos regionales y artesanías, la especialidad de esta zona de Chile son los tejidos y los objetos de madera. También Castro tiene un Museo de Arte Moderno que funciona en una serie de antiguos galpones.
Al haber tenido la suerte de compartir ese viaje a Chiloe con el Arq. Edward Rojas no puedo dejar de mencionar su estudio, el taller Puertazul.


Si pueden traten de dar un paseo en barco porque así se puede ver la ciudad desde el agua y pasear un poco por el archipiélago. Nosotros viajamos en un barco pesquero y nos agasajaron con un curanto en olla que tenía mejillones, cerdo, papa, pan y montones de cosas más. Aunque parezca extraño, estaba bastante rico.


Solo estuvimos dos días en Chiloe pero llegamos a visitar algunas de las Iglesias Patrimonio Mundial como las de Nercón, Vilipulli y Chonchi, donde me gustaría quedarme la próxima vez que vaya a Chiloe. Es un lugar lindísimo, mejor preservado que Castro, con un mercado genial.



Enlaces
Turismo en Chiloe, página oficial
Turismo en Chiloe, página oficial nacional
Turismo en Chiloe
Murales de Concepción

Petra

Petra era para mí uno de esos lugares míticos y misteriosos que siempre quise conocer después de haber visto imágenes de esos increíbles te...