viernes, 27 de noviembre de 2015

Siem Reap. Los templos de Angkor

La siguiente parada de nuestro viaje por el sudeste asiático fue Siem Reap donde se encuentran los famosos templos de Angkor (Angkor Wat).
Aunque en general las veces que visité este tipo de pueblos que básicamente existen porque hay una atracción muy importante cerca, me pareció que eran bastante feos pero Siem Reap, sin ser una maravilla, tiene su onda. Me hizo acordar a Iguazú por el clima tórrido, la vegetación y hasta la tierra colorada. Tiene dos calles principales, la ruta nacional 6 que llega al aeropuerto y el Bulevar Sivatha que llega al centro del pueblo donde están los restaurantes, bares, tiendas y el mercado que tiene unas cosas lindísimas a muy buen precio.
Pasamos nuestra primera tarde en el pueblo paseando por ahí, comprando artesanías varias en el mercado y disfrutando de la gastronomía local y de la música en vivo que ofrecen muchos de los bares y restaurantes. Realmente es un lugar muy agradable para pasar un par de días.
Pub Street en el centro de Siem Reap
Algunas de las bellezas que conseguí en el mercado: vestido, pañuelos, monederos bordados y de seda, cuencos de coco... y todo a muy buenos precios
Al otro día nos levantamos a la madrugada porque queríamos ver el amanecer en los templos, así que a las 5 de la mañana ya estábamos en el acceso comprando la entrada y está todo tan preparado que ahí mismo hay un puestito para comprar café y algo para comer, cosa absolutamente imprescindible para gente como yo que sin un café no coordina.



Habíamos arreglado la excursión en el mismo hotel que nos consiguió un tuc tuc cuyo chofer (Mr. Chantha, aunque parezca mentira) nos acompañó todo el día llevándonos a cada uno de los templos y esperándonos para que pudiéramos recorrerlos.

Angkor no es un templo sino un complejo de templos bastante extenso. La visita comienza en general en Angkor Wat, nombre que popularmente se extendió a todo el conjunto, y a pesar del sacrificio es toda una experiencia ver como su silueta va haciéndose visible a medida que sube el sol por detrás en medio de un clima brumoso.

A este sitio le siguen Angkor Thom con sus distintos templos custodiados por misteriosos personajes, y el fascinante Ta Prohm, donde se filmó Lara Croft, el que se encuentra en peor estado pero gracias a eso es tal vez el más hermoso porque las raíces de los árboles invadieron las construcciones generando una unión insólita, y hoy inquebrantable, entre arquitectura y naturaleza.


Antes de viajar intenté conocer la historia de estos templos pero mentiría si dijera que lo recuerdo y está disponible en varios sitos. Así que, más allá del pequeño párrafo que transcribo a continuación, prefiero mostrarles imágenes que, como casi siempre, valen más que las palabras.

Angkor se extiende sober 400 kilómetros cuadrados aproximadamente y consiste en varios templos, estructuras hidráulicas (dársenas, diques, reservorios, canales) así como rutas. Por varios siglos Angkor fue el centro del Reino Khmer. Con impresionantes monumentos, diferentes planes urbanos y enormes reservorios de agua, el sitio es único por la concentración de bienes que son testimonio de una excepcional civilización. Templos como Angkor Wat, el Bayon, Preah Khan y Ta Prohm, ejemplo de la arquitectura Khmer, están íntimamente ligados a su contexto geográfico además de estar imbuidos de significado simbólico. La arquitectura y la ubicación de los sucesivos centros muestra la distribución social y jerárquica dentro del Imperio Khmer. Angkor es entonces un importante sitio que ejemplifica los valores culturales, religiosos y simbólicos, además de contener un alto valor arquitectónico, arqueológico y artístico. UNESCO

Angkor Wat
A medida que el sol sube y la bruma se disipa se empieza a apreciar con más precisión el templo.

Del otro lado de la muralla exterior hay una construcción elevada sobre empinadas plataformas y rematadas por varias torres, las mismas que vistas desde el exterior forman el perfil más conocido de este sitio. Los patios interiores están flanqueados por galerías decoradas con bajo relieves y figuras divinas. 

Algunas de las hermosas e intrincadas decoraciones que adornan el conjunto. 

Angkor Thom
El acceso a Angkor Thom es a través de una pasarela custodiada por estos gigantes. 
Phimeanakas, uno de los templos dentro de Angkor Thom.
La terraza de los elefantes

Bayon. El templo más impresionante de Angkor Thom.

Lo más singular de Bayon son los cerca de 200 rostros que adornan las torres del templo, entre los que no hay dos iguales. Algunos son difíciles de distinguir ya que fueron perdiendo definición con el tiempo y el deterioro pero siguen allí con su expresión pacífica y misteriosa. 
Otras de las maravillas que podemos encontrar dentro de Angkor Thom.
Ta Prohm


Este es el momento Indiana Jones del día, o mejor el momento Lara Croft ya que aquí se filmó Thomb Raider.
En este templo la belleza de la arquitectura se ve incrementada por el avance de la naturaleza, a pesar de que está dañando los monumentos. Las raíces de los árboles se metieron tan profundamente entre las piedras que ya es imposible eliminarlas. Además perdería gran parte de su encanto, no?
Banteay Kdei
Uno de los templos menores dentro de Angkor Wat. 
Y para terminar este mágico recorrido, algunas imágenes de esas "texturas" que tanto me atraen y que en estos templos son de una belleza exquisita. 

Habíamos hecho el recorrido corto así que a eso de las dos de la tarde estábamos de vuelta en el hotel donde tomamos un merecido descanso al lado de la piscina para recuperarnos del madrugón y de lo mucho que caminamos. 

Con una cena en Pub Street terminó nuestra visita a Siem Reap, un lugar que me gustó mucho y al que volvería no sólo para recorrer nuevamente los templos, y tal vez hacer el recorrido largo, sino también para recorrer un poco más Camboya que tiene mucho para ver. 


+ info

Transporte
Llegamos en avión desde Bangkok en un vuelo de Air Asia. Fue el pasaje más caro que pagamos, como U$180, pero valió la pena porque no teníamos mucho tiempo, luego partimos en avión hacia Ho Chi Minh. Otra manera de llegar es en bus desde Tailandia y en bus o en barco por el Mekong desde Vietnam pero eso lleva dos o tres días. 
Dentro de la ciudad según donde esté ubicado el hotel se puede caminar porque es muy pequeña, o tomar taxi o tuc-tuc que termina siendo lo más conveniente incluso para desde y hacia el aeropuerto si no se tiene demasiado equipaje. 
Un viaje interno en tuc-tuc cuesta U$2 y hasta el aeropuerto U$5.

Moneda
No suelo comentar sobre la moneda pero en este caso me parece útil informar que no hace falta cambiar a la moneda camboyana para nada. Todo, absolutamente todo, se puede pagar con dólares, desde el hotel hasta la comida, las compras y el tuc-tuc. Es más, todos los precios están en dólares. 

Alojamiento
Nos hospedamos en OK Guest House que está a medio camino entre el aeropuerto y el centro. Está muy bien para el precio, U$20 la habitación doble con baño privado. Es un hotel sencillo, aunque el acceso es bastante pretencioso, tiene piscina y un restaurante en el piso superior, el desayuno es aparte y cuesta U$5.

Visita a Angkor
Como conté lo más habitual es contratar un tuc-tuc o algún otro vehículo o una excursión para hacer la visita porque los templos están algo alejados unos de otros y habría que caminar bastante. Otros optan por hacer el paseo en bicicleta. Contratar el tuc-tuc por el día nos costó U$18 por persona y lo arreglamos en el hotel. La entrada cuesta U$20. 

Gastronomía
En el centro hay muchos lugares para comer todo tipo de platos. Nosotras probamos algunos salteados de carne y y pollo con verduras y frutas. Es todo muy rico y muy económico, una cena puede costar U$15 para dos o incluso menos y, obviamente, también más. 
Para saciar el hambre entre comidas en la calle venden unas frutas y licuados increíbles y también "delicias" más exóticas como bichos varios pero eso no es para mí. 


Compras
En el mercado hay literalmente de todo. La especialidad es la seda, no tan fina como la que luego encontraríamos en Vietnam sino más como seda cruda. Hay ropa (vestidos, faldas, pantalones, blusas), carteras y monederos, pañuelos y chales, ropa de cama y manteles, cuencos y otras artesanías de coco, y también oro y plata. Los precios son fabulosos, lo único que hay que hacer si se sigue viaje es resistir la tentación, si Siem Reap no hubiera sido sólo nuestra tercera escala en el viaje yo me hubiera comprado todo. 
Más allá de las artesanías acá hay un par de supermercados que tienen productos de todas partes del mundo, quesos holandeses y franceses, vinos y licores de todos lados, pastas y café italianos, golosinas norteamericanas, etc. lo que se les ocurra y más. Eso también fue una tentación. 


Dubai

Hace casi dos meses que estoy intentando escribir esta entrada y no le encuentro la vuelta porque Dubai es un destino muy difícil de descr...