domingo, 27 de marzo de 2016

Bahía de Halong

Le llegó el turno a uno de los lugares más hermosos que vi en mi vida y creo, sin temor a equivocarme, uno de los más bellos del mundo: la Bahía de Halong.
La leyenda cuenta que en tiempos del Imperio de Vietnam, invasores chinos querían apropiarse de las tierras y, para protegerse, el emperador pidió ayuda a una familia de dragones que lanzaron perlas y jade para hundir los barcos enemigos. Cuando terminó la batalla, con un triunfo, los dragones, viendo la belleza del lugar, decidieron quedarse allí y esas inmensas rocas que hoy vemos alzarse sobre la calma superficie del agua, son las curvas de sus cuerpos y colas. No sé si esto será cierto pero lo que sí les puedo asegurar es que ese lugar está lleno de magia.
Esta foto no es mía (obviamente) pero ayuda a mostrar la grandiosidad de la bahía. Casi. 
Halong está a unas 3 horas de Hanoi desde donde parten la mayoría de los visitantes. La manera más habitual, y la mejor, de visitar la bahía es tomar un crucero de 2, 3 o 5 días. Nosotras, por cuestiones de tiempo, optamos por el de 2 días - 1 noche, que alcanza para disfrutar del lugar pero a mí me hizo desear volver con un poquito más de tiempo y en una mejor estación. Fuimos en invierno y aunque todo estuvo muy bien, estoy segura de que en primavera o verano debe ser todo aún más hermoso.
La excursión empezó temprano en Hanoi cuando la agencia nos pasó a buscar para llevarnos hasta el puerto adonde nos recibieron, tomaron nuestros datos y menos de una hora después estábamos a bordo del barco y en marcha.
Primero que nada tengo que mencionar el barco que era increíble. Son embarcaciones nuevas pero tienen un diseño tradicional lo que ayuda a generar un clima especial. Los camarotes son muy cómodos y casi lujosos, las áreas comunes también y lo mejor es sin dudas la cubierta.
En cuanto dejamos atrás el puerto, que está creciendo con edificios de departamentos y una marina, nos adentramos en el mar de un color verde jade que era evidente a pesar de la falta de sol. Los (muchos) cruceros navegan entre formaciones rocosas que van revelando paisajes increíbles y los visitantes tenemos la suerte de admirarlos mientras disfrutamos deliciosos platos. En momentos así uno entiende que "viajar es un placer".

Ni el frío ni la llovizna nos quitaron las ganas de pasar un rato en la cubierta disfrutando del paisaje y del delicioso café vietnamita. 
A media tarde el barco ancla en... algún lado y hay dos actividades posibles: kayak o un paseo en bote. Elegimos el bote ya que no nos animamos al kayak, estaba fresco, pero después nos arrepentimos porque el agua es muy cálida a pesar de la baja temperatura. Igual nuestro paseito estuvo lindo.
El barco se detiene recién por la noche y es muy hermoso ver las luces de los otros cruceros alrededor. Yo siempre me mareaba navegando y aunque se me fue pasando con la edad "siento" mucho el movimiento de los barcos aún cuando están anclados pero ahí el mar era una verdadera pileta, absolutamente calmo. Así que tuvimos una maravillosa noche de sueño, la más tranquila y cómoda de todo el viaje prácticamente, y al día siguiente nos despertamos a tiempo para un muy buen desayuno. Luego visitamos la cueva Sung Sot, una de las tantas que esconden las rocas y seguramente la más grande. La cueva es una cueva pero la vista desde la entrada es impresionante.
Después de eso emprendimos el regreso con la pena de tener que dejar ese lugar tan maravilloso pero con el placer de haberlo conocido.



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Crucero
Como mencioné hay cruceros de 2, 3 o 5 días y hasta viajes por el día ida y vuelta desde Hanoi. Nosotras optamos por el viaje de 2 días - 1 noche en el Halong Glory Legend Cruise que contratamos por Agoda pero también se puede reservar por Booking o en la página de la compañía.
El precio (a nosotras nos costó unos U$ 300) incluye el traslado desde y hacia Hanoi, todas las comidas y actividades y sólo se pagan aparte las bebidas pero están a buen precio.
El barco es lindísimo, muy cómodo, la comida buena y el personal amable y servicial. Es muy recomendable pero hay muchas otras compañías para elegir.
El tour dura casi dos días contando los traslados a Hanoi.


domingo, 6 de marzo de 2016

Hanoi

Si Ho Chi Minh nos había parecido caótica no les puedo explicar la impresión que nos produjo en el primer momento Hanoi.
La ubicación de nuestro hotel tuvo mucho que ver porque estaba en el barrio antiguo, o barrio de las 36 calles, que, para los que son de Buenos Aires, es una mezcla de Once y Warnes, con algunas calles llenas de ferreterías y otras de locales de ropa y cotillón. La actividad comercial es tan intensa que las veredas y hasta las calles están invadidas, al punto que casi no hay lugar por dónde caminar.
Confieso que esta situación al principio nos preocupó (es todo mucho) pero después de unas horas nos dimos cuenta de que a pesar de todo no era inseguro y se podía circular con tranquilidad. Eso si logramos esquivar las benditas motos claro.
Aunque cueste creerlo no sólo los restaurantes y los comercios invaden completamente las veredas sino también las casas de fiesta!
Esta vida callejera es lo que más nos impactó de Hanoi (todo, absolutamente todo se hace en la calle) aunque también hay algunas atracciones para visitar como el lago Hoam Kiem, que está en un parque muy agradable al que la gente va a pasear o hacer deportes.
¿El cartel dirá Feliz año 2015?
Por supuesto son imperdibles el Museo y el Mausoleo de Ho Chi Minh (1890-1969). El Museo tiene una estética extraña, muy setentosa (fue inaugurado en 1975), pero lo importante es que relata la vida del héroe nacional mostrando las corrientes intelectuales, científicas y artísticas que lo inspiraron y las distintas regiones del país al que ayudó a liberar y del cual fue presidente desde 1945 hasta su muerte.

El Mausoleo, al que no pudimos entrar porque ese día estaba cerrado, está ubicado en el complejo llamado Plaza Ba Dinh, un amplio y organizadísimo parque (gran contraste con el resto de la ciudad), pero sí alcanzamos a ver el cambio de guardia.

Un lugar que me gustó mucho es el Templo de la literatura que fue construido en el año 1070 para honrar a Confucio y luego sería la primera universidad de Vietnam. Tiene una estructura de claustros formado por pabellones que rodean hermosos patios que aún conservan un clima casi secular a pesar del bullicio que lo rodea.

También vale la pena recorrer lo que podría llamarse el barrio europeo donde están los mejores hoteles, la Opera, embajadas, centros comerciales y restaurantes. Probablemente elegiría esta zona para alojarme si volviera porque está a unas pocas cuadras del barrio antiguo y es mucho más tranquila.
Esta zona es ciertamente más ordenada pero el caos no desaparece nunca completamente. Por suerte.
Y lo imperdible de la ciudad son los mercados callejeros, sobre todo el nocturno que se arma los fines de semana en el barrio antiguo y que es ideal para comprar ropa y calzado deportivos de las mejores marcas (The north face, Zara, Columbia, Kipling, Nike, Adidas) a precios increíbles. No tengo la certeza total pero se supone que son prendas originales que los vietnamitas, que las producen para todo el mundo, fabrican de más y venden los excedentes. Más allá de su dudoso origen debo decir que compré y es todo de muy buena calidad.

Con apenas dos días en la ciudad no nos dio tiempo para mucho más pero a pesar del shock inicial terminamos sintiéndonos más que cómodas allí.


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Alojamiento
Hotel Icon 36. Muy bueno. Básico pero muy cómodo, económico, con un buen desayuno y una excelente atención, el personal es muy amable, bien informado y servicial. Muy recomendable.

Transporte
Después de haber recorrido ya varias ciudades en Asia entendimos que lo mejor para salir y llegar a los aeropuertos es el taxi y, si se tiene reservado un hotel lo ideal es pedírselo a ellos porque si bien los conductores hablan un inglés muy básico no siempre es fácil entenderse. Así hicimos en este caso tanto cuando llegamos desde Hoi An como cuando nos fuimos.
Dentro de la ciudad la mayoría de las atracciones usuales pueden recorrerse caminando pero también se puede tomar un taxi-bicicleta o un taxi normal y, otra vez, conviene que le pidan al personal del hotel que le indique al conductor adónde quieren ir.

Gastronomía
Se come muy bien y a precios bajísimos en cualquier lado.

Compras
De todo lo que se les ocurra y más. Para mí lo mejor es la ropa deportiva, bolsos y zapatillas pero también hay artesanías, ropa de seda y memorabilia de Ho Chi Minh y de la época comunista.
Por ejemplo compré dos rompevientos North Face y Columbia a U$15 cada uno, una blusa de seda a U$20, una bandolera North face a U$10 y un bolso Kipling con rueditas a U$23.


Mar muerto

La segunda parada de nuestro viaje por Oriente Medio fue Jordania, un país con una riquísima historia y dos atracciones impresionantes: el ...