domingo, 14 de junio de 2009

Ushuaia

Ushuaia es la capital de la provincia de Tierra del Fuego y se la conoce como la ciudad más austral del mundo. Desarrollada entre el mítico canal de Beagle y un magnífico cordón montañoso, esta ciudad tiene algo especial. No es particularmente bella desde el punto de vista arquitectónico, se conservar muy pocas construcciones originales y la ciudad no tiene un perfil definido, pero tiene un aire encantador. Obviamente la posibilidad de ver el canal y las montañas desde cualquier punto es parte de su atractivo.




La primera vez que visité Ushuaia fue en la primavera del 90 y lo que más me sorprendió fue que era bastante precaria. En ese momento casi todos los terrenos eran fiscales y entonces mucha gente vivía en casas de madera, tipo cabañas pequeñas que podían trasladarse a otros lugares. Había pocos hoteles, yo me alojé en el Alabatros -el único 3 estrellas-, y abundaban los "duty free" donde se podían comprar productos importados sin impuestos. Por entonces todavía estaba el régimen de promoción de industrias instaurado en los 70, lo que hizo que mucha gente de distintas provincias del país se mudara a Ushuaia para trabajar, y el turismo no era tan masivo como ahora. Para los argentinos era un viaje caro, más que viajar a Brasil por ejemplo, por lo que había muchos visitantes europeos y norteamericanos que llegaban en cruceros.

Mis mejores recuerdos son los paisajes, especialmente el Beagle, y el cielo, un cielo inmenso repleto de estrellas. Aunque había que esperar bastante para verlo porque en primavera y en verano los días son muy largos, no anochece hasta las 11 de la noche. En invierno, en cambio, amanece a las 9 y oscurece a las 6.

Casi veinte años después la visité por segunda vez, ahora en otoño. En este tiempo la ciudad creció, obviamente, y se extendió hacia arriba por la ladera de las montañas y hacia los costados, donde hay nuevos barrios. Muchas de las industrias lamentablemente cerraron, aunque todavía hay algunas fábricas de electrodomésticos y de plásticos, algunas fueron recuperadas por sus empleados y funcionan como cooperativas. Los habitantes siguen siendo "foráneos", hay muchos del norte y todavía me cuesta entender cómo un misionero o un tucumano deciden cambiar los 40° de calor a la sombra de sus provincias por las gélidas temperaturas de Ushuaia y se sienten a gusto!

Como cada vez que visito ciudades que no conzco, sobre todo dentro de Argentina, me pregunto de qué viven sus habitantes. En el caso de Ushuaia, ahora con pocas industrias, la respuesta es del estado (muy sindicalizado según nos dijeron), de la pesca (trabajan mayormente para empresas extranjeras, japonesas o brasileñas) y del turismo, que cada vez se explota más, sobre todo desde que abrieron la pista de esquí del Cerro Castor en 1995 haciendo del invierno una temprada fuerte también, aunque siguen recomendando el verano como la mejor época para visitar la región.

En Ushuaia hay cuatro atracciones principales, además de la ciudad en sí misma, por lo que con tres o cuatro días es más que suficiente para conocer lo escencial:
- la navegación por el Beagle
- la visita al Parque Nacional, con o sin el Tren del fin del mundo
- los lagos Fagnano y Escondido

A éstas yo sumaría la caminata hacia el glaciar Martial, en la cima de una montaña, y los centros de esquí donde, además de practicar esquí andino o de fondo en temporada, se puede andar en Jetsky o hacer paseos con trineos de perros.
La cuarta atracción es la centolla, un crustáceo muy apreciado por su sabor y bastante caro porque lo que debe comerse es la carne de sus patas. La verdad es que no me gustan los animales acuáticos así que no tengo idea de cómo será pero se supone que es muy buena. Yo me quedo con el cordero fueguino, riquísimo!


Ver Ushuaia en un mapa más grande

La ciudad está bastante bien preparada para el turismo, sobre todo en hotelería. Hay gran cantidad y variedad de alojamientos desde hostels hasta hoteles 5 estrellas, pasando por cabañas y aparts hotels. También hay varias agencias de viaje y alternativas como las combis con las que pueden hacerse los mismos paseos a menor precio y los choferes hacen las veces de guías.
La mayor dificultad sigue siendo el acceso por tierra. Ushuaia queda realmente lejos (a más de 3.000 km de Buenos Aires) y, debido a los límites políticos, para poder llegar en auto u ómnibus es necesario pasar dos veces por la frontera Argentina-Chile y atravesar el Estrecho de Magallanes en ferry. En avión se llega en apenas 2 horas y media desde Bs As y, por suerte, hace unos años hicieron un aeropuerto nuevo para reemplazar al otro que tenía una pista tan corta que más de un avión aterrizó directo en el Beagle. La otra cosa buena del avión es que se pasa por sobre la cordillera y esa es una vista inolvidable.


En temporada baja, mayo y junio, varios hoteles cierran para hacer reparaciones y mejoras, lo sé por experiencia, así que conviene chequear antes de partir. En esta época las posibilidades se reducen por el clima, como por ejemplo la navegación en el Beagle, pero de todos modos vale la pena. Si encuentran una promoción, como me pasó a mí, no duden en aprovecharla. Ushuaia es un destino siempre tentador y si el viaje nos sale más barato, tanto mejor, no?.


UN POCO DE HISTORIA
Originalmente esta zona era territorio de Yamanas, una tribu nómade de canoeros y recolectores marinos. En 1869 se instaló en el canal de Beagle una misión anglicana al mando de Thomas Bridges pero la ciudad recién fue fundada el 12 de octubre de 1884 por el Comodoro de Marina Augusto Lasserre con la instalación de la Subprefectura Naval, sentando soberanía en este lejano territorio.

En 1895 se establece la instalación de una colonia penal en la ciudad y es aquí cuando Ushuaia comienza a desarrollarse. El presidio comienza a construirse en 1902 y tenía capacidad para 380 "penados" que trabajaban en distintos talleres, así como en la construcción del ferrocarril y en construcciones en la ciudad. Hasta su cierre, en 1947, esta cárcel alojó algunos de los delincuentes más célebres de Argentina y también presos políticos.
Además de la población relacionada con la actividad militar y con el presidio, Ushuaia creció gracias a los miles de barcos comerciales y turísticos que año tras año utilizan su puerto en camino a la Antártida o en cruces interoceánicos.
En los años 70 fue sancionada una ley de promoción económica para Tierra del Fuego gracias a la cual se desarrollaron numerosas industrias, particularmente fabricantes de electrodomésticos. También había un régimen especial de "puerto libre" para comprar productos importados sin impuestos. Estas facilidades prácticamente han desaparecido pero, afortunadamente, el turismo creció mucho en los últimos años y cada vez hay más alternativas para todo el año.


QUE HACER
La ciudad. Ushuaia no es muy grande y se la puede recorrer en unas horas. La calle principal es la San Martín, a una cuadra de la costanera Maipú. En estas dos calles se encuentran la mayoría de los comercios, restaurantes, bares y algunos hoteles.

Hay varios museos pero si se dispone de poco tiempo creo que es suficiente con visitar el Museo Marítimo y del Presidio, en el edificio de la antigua cárcel, y el Museo del Fin del Mundo que tiene un anexo en la Antigua Gobernación. Recomiendo hacer las visitas guiadas en los dos porque no sólo se refieren a los objetos expuestos en los museos sino que explican mucho sobre la historia de la ciudad y la vida en ella.

Museo del Presidio Yaganes y Gob. Paz ($30). Personalmente el Museo marítimo no me resultó muy interesante así que me concentro en el de la cárcel. La exhibición se desarrolla en uno de los pabellones en el que pueden observarse fotos de su construcción y de la vida de los presos. Las celdas fueron ambientadas y hay muñecos de algunos de los presos más famosos como el "Petiso orejudo". La visita es muy interesante y termina en un pabellón que se mantiene como en la época de su cierre, en 1947. Allí es donde realmente nos damos una mínima idea de cómo los presos vivían en ese lugar oscuro y helado. Realmente es escalofriante, sobre todo si van tarde cuando ya no hay luz natural.

En el museo está también la reconstrucción del mítico "Faro del fin del mundo" al que se refiriera Julio Verne en su libro, que había sido construido en la Isla de los Estados. Lo más extraño es que no tiene forma de faro sino que es un edifio bajo con una especie de bola de metal en el techo donde estaba la luz. No me asombra que no haya funcionado.


Museo del fin del mundo, Maipú 173 ($20). Funciona en un edificio muy lindo de principios del siglo XX donde estaba el Banco Nación. Contiene información, cronológicamente dispuesta, sobre los aborígenes que habitaban la región, las misiones religiosas, la instalación de los militares y del presidio. La exhibición es pequeña pero interesante e incluye un capítulo sobre algunos de los naufragios más recordados de la zona.

El anexo es la ex Casa de Gobierno, Maipú 465, donde hay una colección de fotografías antiguas y la sala de la antigua Legislatura. Acá no vale la pena tomar una visita guiada.

También está el Museo Yámana (Rivadavia 56, $15) que no visité pero me dijeron que era muy bueno. Está dedicado a la historia de los Yámanas y tiene una colección de maquetas con escenas de la vida de los aborígenes. En casi todas las visitas que hagan les contarán algo de esta gente de quienes sólo queda una descendiente que vive en Chile. Eran un pueblo pacífico que convivía en armonía con los otros tres pueblos de la región (Selk'nam u Onas, Haush y Alakaluf). Como casi todos los habitantes originarios comenzaron a desaparecer cuando el hombre blanco intentó imponerle sus costumbres. En el caso de los Yámanas, muchos de ellos murieron de enfermedades pulmonares cuando se les obligó a usar ropas a las que no estaban acostumbrados y que se mojaron transmitiéndoles humedad y frío.

Otro lugar lindo para visitar es el Almacén de Ramos Generales, Maipú 749, fundado en 1913, donde además de tomar exquisitos cafés y disfrutar unas buenas picadas en un ambiente muy agradable, se puede visitar una de las edificaciones más antiguas de la ciudad. Y también tiene WI-FI!
Si son amantes de las fotos típicas (algo de lo que renegué durante toda mi vida pero a lo que me rendí hace unos años cuando me saqué la foto con el lobo marino en Mar del Plata) pueden posar junto al cartel que está en la costanera. Y si también estuvieron en La Quiaca, pueden decir que hicieron como León.


El canal de Beagle - Medio día
Este canal está al sur de la Isla Grande de Tierra del Fuego y comunica los océanos Atlántico y Pacífico. Su navegación es uno de los paseos más hermosos para hacer en Ushuaia.
Varias empresas lo recorren. Los pasajes se compran en unas casillas instaladas en Maipú y Roca, frente al muelle turístico. Lo tradicional es visitar la Isla Bridges, donde generalmente se desciende para ver la flora autóctona y restos arqueológicos de los Yámanas, la Isla de los pájaros, la Isla de los lobos y el Faro Les Eclaireurs.

Este paseo dura unas 3hs. y cuesta alrededor de $130, aunque en temporada baja se puede hacer por $100. En verano se puede llegar hasta La pingüinera (parece que en invierno los pingüinos se van a Brasil) o hasta la Estancia Haberton, donde se visita una típica estancia fueguina. Estas excursiones duran unas 5 hs. Hay servicios a la mañana y a la tarde pero en invierno es muy bueno el de la tarde porque al regreso puede verse la ciudad iluminada.
También hay excursiones combinadas, por tierra y agua, hasta Bahía Lapataia, en el Parque Nacional, que duran 6 hs y media.
En verano pueden hacerse viajes en velero y también cruceros a la antártida.
Catamaranes Canoero, Patagonia Explorer, Rumbo Sur

El Parque Nacional Tierra del Fuego - Día entero
El Parque está a 11 km. de la ciudad. Se puede visitar con una agencia de viajes (el tour dura 4 hs aproximadamente y cuesta alrededor de $120) pero creo que no tiene mucho sentido ya que lo mejor es hacer algunas de las caminatas previstas dentro del mismo.
Lo usual es ir en alguna de las combis que salen a las 10 de la mañana desde Maipú y Fadul. Se puede ir directamente a esa parada unos minutos antes o arreglar el viaje con anticipación. El viaje hasta el parque, o hasta el Tren, cuesta $50 por persona ida y vuelta.
Yo hice la excursión combinada con el Tren así que la combi nos pasó a buscar por el hostel a las 9.30 hs para llevarnos hasta la estación desde donde el tren partió a las 10 hs, y luego nos buscó en el final del recorrido a las 11.30 para llevarnos dentro del parque. Nosotros elegimos ir hasta la Bahía Lapataia en la combi y volver caminando desde ahí hasta el Lago Roca, pasando por la Laguna Negra y el turbal.

Hay otras sendas para recorrer, como la senda costera, pero hay que tener en cuenta que en invierno anochece muy temprano y las combis generalmente regresan a las 15.30 o a las 17 hs. Dentro del parque no hay servicios, al menos en temporada baja, excepto en el Lago Roca donde hay un restaruante y un camping. En verano los horarios son más extensos y anochece mucho más tarde por lo que se puede permanecer en el parque todo el día.

El Tren del fin del mundo - Medio día
Este tren fue construido por los penados de la cárcel de Ushuaia en 1909 para transportar materiales hacia la ciudad. Es de trocha angosta, sólo 60 cm., y funcionó hasta 1952 cuando dejó de circular. Fue reabierto para el turismo en 1994 y desde entonces realiza un recorrido de una hora de duración desde la Estación del fin del mundo ubicada a 8 km. de la ciudad, hacia el interior del Parque Nacional. Si se quiere visitar el parque puede hacerse el viaje solo de ida. De lo contrario se regresa por el mismo camino.

Hay un servicio asegurado todo el año a las 10 de la mañana en temporada baja y a las 9,30 en temporada alta, y otros servicios durante el día a confirmar. La tarifa básica es de $85, ida, y $90, ida y vuelta.
A mi me encantan los trenes así que me pareció un paseo simpático porque además hace un recorrido que no se puede realizar de otra manera y durante el viaje se relata la historia de los presos. De todos modos verán que, así como cualquier cosa en Ushuaia es "del fin del mundo", la historia de los presos y de los Yámanas la van a escuchar montones de veces y en cualquier circunstancia. Si tienen un presupuesto muy apretado podrían obviarlo pero a mi me gustó.

Lagos Escondido y Fagnano, con Tolhuin - Día entero
Esta excursión se puede hacer con agencia ($165 aprox) pero las combis lo hacen por un precio menor ($120 a $150) y, en general, los choferes son muy amables y hacen las veces de guías. Yo hice este paseo con Margarita de Transportes Ushuaia, una misionera que se mudó a Ushuaia con su esposo Miguel hace 20 años. Las combis se contratan en la parada y salen a las 10 hs.
Primero nos llevó a Playa larga, al este, desde donde se tiene una vista magnífica de la ciudad y del canal. Además en el camino se ven las fábricas y algunos barrios nuevos. Después tomamos la ruta 3 y luego de poco más de una hora llegamos al Lago Escondido, después de pasar por todos los centros de esquí. Este lago está al pie del Paso Garibaldi que atraviesa la Cordillera. La vista desde el mirador es genial y en verano se puede bajar caminando hasta la orilla.

Desde ahí seguimos camino hasta el Lago Fagnano que es verdaderamente maravilloso. Como es tan grande y tiene una playita de piedra, se parece mucho al mar, hasta tiene olas! Al haber atravesado la Cordillera dejamos el cielo nublado en Ushuaia y el Fagnano nos recibió a pleno sol.

Luego seguimos hasta Tolhuin, una comuna fundada en 1972 cuya principal atracción es una panadería! No tiene mucho más para ver pero parece que se está convirtiendo en un nuevo destino turístico ya que hay varios complejos de cabañas que usa la misma gente de Ushuaia para veranear.
Transportes Ushuaia (combi): (54-02901)15608600/15618900 - transportesushuaia@hotmail.com
Transportes Don Alejo (combi): (54-02901) 422748/15612930/15616271


El glaciar Martial - Medio día
Este glaciar se encuentra en la cima de una montaña, a 7 km. de la ciudad. En invierno se puede practicar esquí o snowboard. Tiene una aerosilla y en la base hay una escuela de esquí y una confitería. Es un paseo muy atractivo en cualquier época del año porque el camino es hermoso, se pasa por algunos de los mejores hoteles y se tiene una magnifica vista de la ciudad. En verano se pueden hacer caminatas para tener una mejor vista del glaciar. El viaje en taxi cuesta unos $15 desde el centro o también caminando porque no es demasiado lejos.


Centros de esquí
Hay algunos centros de esquí en la ciudad (Centro "Wolfgang Wallner", Centro "Francisco Jerman", Centro Glaciar Martial) y otros en las afueras (Altos del Valle, Solar del Bosque, Tierra Mayor, Las Cotorras, Haruwen) entre los cuales el más famoso es el Cerro Castor. En ellos pueden practicarse esquí y snowboard y andar en jetsky y en trineos tirados por perros.

La temporada generalmente empieza a mediados de junio. Las combis hacen viajes regulares a estos centros, donde además hay restaurantes y confiterías, y en la ciudad hay varios negocios de venta y alquiler de equipos.
También hay una pista de patinaje en la Laguna del Diablo que está abierta hasta las 22 hs. pero todavía estaba cerrada porque el hielo no estaba firme aún.

Caminatas, pesca y avistaje de fauna
En los alrededores de Ushuaia es posible realizar estas actividades en primavera y verano. También se puede acampar, por ejemplo en el Parque Nacional.

Llegar
La manera más sencilla de llegar a Ushuaia es en avión. Las aerolíneas que van son LAN, Aerolineas Argentinas y LADE. Se arriba al Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas donde hay cafetería, venta de artículos regionales y Free Shop. Desde ahí un taxi hasta el centro demora unos 15 minutos y cuesta entre 15 y 20 pesos. Los taxis se consiguen fácilmente en el mismo aeropuerto.Es muy habitual combinar Ushuaia con El Calafate y es posible conseguir paquetes para visitar los dos destinos en una semana, o vuelos combinados. También hay vuelos desde y hacia Bariloche.
El viaje por tierra no es tan sencillo. Se llega en auto por la ruta nacional Nº 3 pero para ingresar a la Provincia de Tierra del Fuego, es necesario cruzar el estrecho de Magallanes, por Chile, a través de un servicio de ferry por el cruce de Primera Angostura, cuya duración es de 20 minutos aproximadamente. La otra opción es desde Punta Arenas, Chile, hacia Porvenir (en la Isla Grande) con una duración de dos horas y media. Continuando por la ruta Nº 3, nuevamente en territorio argentino y previo paso por las ciudades de Río Grande y Tolhuin, se llega a Ushuaia.Desde la zona de la Cordillera de los Andes hay que tomar la ruta 40 hasta Río Grande y desde ahí tomar la ruta 3.
Tambiés es posible llegar en ómnibus pero no hay servicios directos desde Buenos Aires. Hay que dirigirse primero a Río Gallegos (Pcia de Santa Cruz), desde ahí a Rio Grande (Tierra del Fuego) o a Punta Arenas (Chile), y desde ahí a Ushuaia. Desde Buenos Aires (este viaje puede llevar varios días)
Buenos Aires - Río Gallegos desde la terminal de Retiro. Empresas Expreso El Pingüino y Tramat SA.
Río Gallegos - Río Grande. Empresa Tecni AustralRío Grande - Ushuaia. Empresas Marga, Montiel, Líder o Tecni Austral.
Desde El Calafate. Hay buses diarios hasta Río Gallegos de las empresas Cootra R.T. Ltda. y Bus Sur.
Desde Puerto Natales - Punta Arenas (Chile). Empresa Bus Sur , los días martes, jueves, viernes y sábados.
Obviamente recomiendo el avión a menos que se programe un viaje por la patagonia argentina o chilena, o ambas, y siempre que se disponga de tiempo suficiente. Entonces todas esas escalas obligadas serán parte del paseo.

Dormir
Actualmente en Ushuaia hay gran cantidad de alojamientos de todas las categorías. En esta ocasión yo me alojé en el Hostel Free Style, Gob. Paz 866, que me pareció genial. Es un hostel realmente muy lindo, bien ubicado a sólo dos cuadras de la calle San Martín. Hay habitaciones compartidas para cuatro o seis personas con baño compartido ($50 por persona) o privado ($60 por persona). La tarifa incluye el desayuno, hay WI-FI en todo el lugar, está bien calefaccionado, tiene una sala de TV y una sala de juegos en el último piso con cómodos sillones y una vista espectacular del canal y de las montañas. La decoración es muy agradable, más parecida a la de un hotel que a la de los típicos hostels, y el personal es súper amable. Si se quieren habitaciones privadas se puede ir al hotel Alto Andino, que funciona al lado, desde U$S 120 la habitación doble.
Como el hostel estaba cerrado por refacciones pasé un día en el Hostel Los Cormoranes, que está bien también pero queda a unas ocho cuadras en subida desde el centro y el baño está afuera de las habitaciones. La tarifa es de $50 por persona y $40 para socios de Hostelling International.

Comer
Como en cualquier localidad turística en Ushuaia hay muchos restaurantes y confiterías aunque en temporada baja varios están cerrados. El mejor para mí es el Bodegón fueguino que, lamentable o afortunadamente conocí tarde, donde se puede disfrutar de un exquisito cordero (desde $50 por persona). También hay varias "tantes", Tante Sara, Tante Nina, Tante Elvira, y muchos tenedores libres donde se puede comer cordero ilimitadamente por $50 aproximadamente. Muchos de los hoteles tiene restaurantes y hay algunas casas de té, sobre todo en la montaña. Dependiendo de lo que se elija, comer en un restaurant puede costar desde $30 para arriba. Si se está alojado en hostels, cabañas o aparts donde se puede cocinar, en el centro hay varias carnicerías, panaderías, almacenes y el supermercado La Anónima. Otra alternativa puede ser comprar una picada en Fiambres del Duende (desde $33 la picada completa para dos personas) y comerla en el hotel, o comprar en alguna de las varias rotiserías. En la ciudad también hay gran variedad de cervezas. Para salir hay varios pubs como Dublin, 9 de Julio 168, pero en temporada baja no tienen mucha onda.

Regalos
En la ciudad abundan los negocios de venta de souvenirs (pingüinitos de madera, peluches, llaveros, remeras, etc) pero son bastante feos. También hay dulces, alfajores y licores de frutos típicos del sur. Para comprar chocolates, dulces y conservas está Laguna Negra, sobre la calle San Martín y en Tante Sara se puede comprar una simil torta galesa que viene en una lata muy linda. Como era temporada baja, el mercado artesanal que hay cerca del puerto estaba cerrado pero en el centro había un comercio, Tierra de humos, que tiene muy buenas artesanías en cerámica, lana y platería mapuche.