domingo, 7 de agosto de 2016

Miami

Tercer viaje a Estados Unidos, primera visita a Miami. Raro porque esta ciudad es una de las preferidas de los argentinos pero no estaba en lo más alto de mi lista de deseos made in USA y además, debo reconocer, tenía ciertos prejuicios. Pero bueno, le llegó la hora en 2015 gracias a las millas que conseguí viajando al sudeste asiático, y la verdad que me gustó aunque sólo estuve tres días. Me gustó la playa aunque no estaba en su máximo esplendor porque había habido tormentas tropicales, me gustó el Distrito Art Decó, me gustó lo poco que pude ver del Downtown que según dicen está renaciendo, me gustaron los nuevos barrios de moda Brickel y Midtown, y, básicamente, me gustó estar en Miami.
Para mí visitar Estados Unidos es como ser parte de una película y cada viaje refuerza esa sensación: caminar por Nueva York como si fuéramos a encontrarnos con las chicas de Sex and the City, recorrer las sinuosas calles de San Francisco, ver a un policía (negro para colmo) bailando mientras dirigía el tránsito en Chicago, visitar el muelle de Santa Mónica, transitar la Ruta 66, conocer los escenarios naturales donde filmaba John Wayne o impresionarme con el monumento a Lincoln en Washington.
Y en este viaje no sólo pude completar la experiencia con la famosa Miami sino que también tuve la oportunidad de conocer algunas playas de la Florida, visitar Nueva, que sí estaba en mi lista de deseos, y volver a mis amadas Chicago y Nueva York, como para tener un panorama más completo del país del norte que igual es interminable así que seguramente volveremos.

Entonces... Miami.
Es una ciudad realmente grande así que voy a hablar sólo de lo que vi en mis tres días de estadía que, aunque parezca mentira, incluyeron sólo una rápida visita al mall Aventura y nada de outlets. Lo juro. No hubo tiempo para comprar :(

Miami Beach
Estábamos alojadas en un departamento en Collins Ave. al 5600. Es una buena zona para quedarse porque tiene muy buen acceso a la playa, nuestro edificio de hecho tenía la playa justo detrás. Es todo muy residencial pero a unas diez cuadras hacia el norte había un pequeño centro con restaurantes, supermercados y algunos negocios. La playa es linda (aunque no la encontramos en el mejor momento porque había habido una tormenta tropical) y muy tranquila porque hay muy pocos accesos públicos, en casi toda la extensión se accede desde los edificios de la Collins.



South Beach
Aquí está el Distrito Art Decó, Lincoln Rd., Española Way y muchos otros lugares de los que seguramente han oído hablar.
El Distrito Art Decó es lindísimo por su arquitectura y su clima, es zona de restaurantes, bares y fiesta. Para pasear de día admirando los edificios y de noche disfrutando de la vida en las calles.
Lincoln Rd. es una peatonal comercial de pocas cuadras muy agradable. Están las marcas más populares mezcladas con restaurantes y cafés. Para ir de día o de noche. Y los amantes de la arquitectura además podemos disfrutar de algunos ejemplos de Art Decó y del singular estacionamiento diseñado por Herzog & De Meuron.



Downtown
El barrio institucional y financiero. No es nada del otro mundo y tiene poco atractivo para los turistas porque es zona de trabajo, pero parece estar mejorando con algunas iniciativas como el Perez Art Museum, un fantástico edificio de Herzog & De Meuron emplazado en un hermoso parque al borde del mar. Por ahí también hay centros de espectáculos y eventos como el American Airlines Arena y el Adrienne Arsht Center for the Performing Arts, además de grandes hoteles y nuevos edificios de oficina.
Perez Art Museum
Esto no fue todo lo que vimos, además pasamos por Winwood, Midtown y Brickell, los barrios ascendentes, por el mall de Bal Harbour (muy fuera de nuestro alcance) y por Coconut Grove, y por el Miami profundo, una de las veces que nos confundimos de autopista y terminamos en un café auténticamente cubano y poco tourist freindly. Y eso también es de película.


+ info

Transporte
Auto. Auto. Auto.
No hay otra. Llegué sola a Miami y no sé manejar así que no pude sacar el auto que alquilamos y me tomé un shuttle hasta el departamento. Hay varias compañías y no son caros así que es una muy buena opción pero dentro de la ciudad es muy difícil moverse en transporte público que es escaso y muy caro tomar taxis.
Se puede estacionar en la calle con parquímetros o en parkings y no es tan caro 1 o 2 dólares la hora.
Si no están familiarizados recomiendo el GPS, hay mil autopistas y es fácil equivocarse.
Estas somos nosotras y atrás nuestra super van.
Alojamiento
Hay hoteles, obviamente, pero es muy común alquilar departamentos porque en comparación se consiguen mejores departamentos que hoteles a precios moderados. Nosotras pagamos unos 45 dólares por persona por un depto espectacular de dos dormitorios, dos baños, living-comedor con balcón y cocina grande, totalmente equipado y con salida a la playa. Fue una verdadera ganga.

Gastronomía
De todo y para todos (los gustos y los precios). Lo nuestro fue una mezcla de comida casi chatarra, sushi y otras delicias marinas y hamburguesas super buenas. Eso sí, desayunábamos tostadas y fruta. No vaya a ser...